Y TODO CAMBIÓ...

...cuando, de repente, el mundo vio como aquellas baldosas que recubrían mi maltrecho corazón comenzaban a resquebrajarse, dejando hueco en las pequeñas fisuras que iban apareciendo en su destrozo y que abrirían paso a un corazón renovado, marchito con el paso de los años y recuperado desde aquella noche en que el destino nos cruzó...

lunes, 16 de enero de 2012

LOCURA, NUESTRA LOCURA...

Ya se acerca la hora, las canciones del ayer despertarán en mi interior como la savia que aviva el resurgir de una flor. Es el momento de disfrutar de tus ojos, de que el brillo natural de tu oscuro cabello obnubile mis razonamientos, de que tus labios hagan que la locura de la pasión se apodere de mis sentidos. Volvemos a estar en la soledad de nuestro mundo, magnético, siempre secreto, apartados de una realidad que jamás nos cautivará. Siempre leales al sinsentido, cabalgamos atados a unos sueños que aún están por escribir, rumbo a rincones donde los cobardes no se atreven ni a pronunciar sus nombres, donde las historias de ultratumba y sus protagonistas reniegan de sus oradores.

Ya suenan las serenatas del amanecer y a nuestro mundo, tan peculiar como nuestra historia, sólo lo humedece el perfume de tu cuerpo. Es la esencia de la pureza de tu alma lo que impide que las canciones puedan explicar lo insólito de nuestro acercamiento. Cada pequeño suspiro está impregnado del aroma del pecado y del recuerdo de cuando nuestras noches ardieron en el deseo. Ya puedo ver tu reflejo en el horizonte de mi locura, se ha acabado para siempre nuestra cordura, ya no tiene sentido abandonar esta aventura…

lunes, 9 de enero de 2012

TIEMPO MORIBUNDO

Sumidos en este vaivén en el que se encuentra el universo, que en ocasiones agoniza como las ánimas que se inmolan en el fuego de sus recuerdos, uno tiene la sensación de que el tiempo, harto ya del ajetreo al que se le ha sometido en los últimos años, se ha detenido de forma permanente. El tiempo parece que se ha cansado de intentar cambiar el mundo, de tratar de variar el giro del planeta y se ha sentado a meditar para buscar una solución y no caer preso en la cárcel del olvido. El tiempo tiene miedo al abandono, al extravío de su memoria, a dejar de ser temido por la sociedad, y se ha parado de madrugada a observar el cielo en busca de estrellas imperecederas, pero sólo las encuentra moribundas.

El tiempo necesita encontrarse y pretende rescatar del pozo de su memoria estados anteriores en los que, al igual que las estrellas, brillaba con luz propia. Él conoce su poder y sabe que el universo, sin su influencia, no puede seguir avanzando. Pero el amanecer aún no llega, las horas no pasan y el tiempo sigue observando con detenimiento las luces que se apagan en la atmósfera. El mundo empieza a reclamar su presencia, pero no se vislumbran cambios en el porvenir de la sociedad y no se ve con la luz necesaria para seguir luchando. Ha quedado atrapado en el cielo estrellado y no parece que haya nada que vuelva a avivar su espíritu de rebeldía. Mientras, la madrugada sigue en pie, el curso de la vida se ha estancado, una nueva estrella se ha apagado…

D.S.M.